domingo, 28 de junio de 2026

Junio, 23 de 2026 al 25 de 2026: Oporto: Fiestas de San Juan y Distrito Cultural WoW (Pepe y yo) - Parte única

 Martes, 23 de junio de 2026 


Oporto: Fiestas de San Juan

Conozco Oporto bastante bien, he estado en la ciudad no sé cuántas veces. Sin embargo, he de admitir que está creciendo a un ritmo impresionante (no hay más que grúas en edificios en construcción vayas por donde vayas). Incluso en el casco viejo, en donde se supone que las cosas no cambian, se están desarrollando proyectos muy interesantes: es el caso del distrito cultural WoW, en Vila Nova de Gaia. 

Decidimos matar dos pájaros de un tiro y conocer la celebración de las fiestas de San Juan a la vez que descubrir el espacio cultural abierto no hace mucho en Gaia, aprovechando las estructuras de las bodegas de vino de Oporto, fundamentalmente las de la casa Taylor's. 

Llegamos sobre la 1 y fuimos directos a comer, porque el check-in de la habitación no era hasta las 3. Lo hicimos en un lugar que no conocía, a saber

EL MERCADO DO BOM SUCESSO

Este mercado fue construido en 1952 como mercado de productos frescos. Pero, al igual que muchos como él en distintas ciudades del mundo, se ha transformado en un espacio gastronómico moderno con una amplia variedad de propuestas culinarias. Ofrece comida tradicional portuguesa, cocina internacional, bares, terrazas para bebidas, así como actividades culturales y de ocio durante todo el año.

Está situado en la zona de Boavista, muy cerca de la Casa da Música. Esta es una ubicación privilegiada de la ciudad, en una de las zonas más populares de Oporto. 


En San Juan es muy popular la planta del manjerico. En Lisboa, por ejemplo, es costumbre que se regale a las novias en una pequeña maceta, que suele llevar una banderita con algunos versos, en algunos casos, jocosos, como ocurre en Oporto. Es muy famosa por su olor. Considerada un elemento ornamental, también se usa en la cocina y para repeler insectos, gracias a uno de sus compuestos químicos, el eugenol. Asimismo, por su contenido en linalol, se usa como alivio de los síntomas reumáticos, siendo muy utilizado en sesiones de aromaterapia por su acción relajante, alivio del estrés y solución para el insomnio.

Pepe recogiendo la comida en el puesto que habíamos elegido

Para mí un plato de cerdo con puré de patatas y para él salmón a la plancha. De postre, una especie de crema de mango



Tiene un piso superior desde el que se obtiene una mejor perspectiva de todo el local. 





No podía faltar en la decoración el famoso gallo de Barcelos


En el piso de arriba, en unas vitrinas, había unas muñecas, yo creo que hechas en papel maché, que representaban distintas figuras femeninas de la cultura portuguesa:

La florista

La vendedora de jabones, "saboneteira"


 

 

Esta seguro que hace un "simpa"... jajajajaja

Llegamos al hotel sobre las 3 y cuarto. Había un poco de cola para hacer el check-in. Os dejo aquí el enlace. Estas eran las vistas desde el piso 12:



Ya descansados, decidimos ir andando hasta el río, ya que suponíamos que no habría manera de encontrar sitio en dónde aparcar. ¡ERROR! (ya os contaré por qué)

DE CAMINO AL ARRAIAL DE SAN JUAN

El ambiente por las calles era increíble. Se respiraba fiesta por todas partes. 



Caminando, pasamos junto a la Iglesia de San Ildefonso que, en otro momento, merece una visita.

 

Es una iglesia construida a principios del s. XVIII y terminada en 1730 (aunque los dos campanarios se concluyeron años más tarde). Destaca por sus 11 000 azulejos, obra del artista Jorge Colaça. Son representaciones de escenas de la vida de San Ildefonso. En la foto, me encanta el conjunto que forman el azul del cielo y el de los azulejos de la fachada. 

Pepe con la iglesia detrás



Y llegamos a un punto crucial: las escaleras que llevan desde lo alto de la ciudad hasta la orilla del río (en ese momento yo ya empecé a pensar cómo las íbamos a subir cuando volviésemos al hotel...)



Casi a ras del puente Luis I, que cruza al otro lado del Duero


Antiguamente, para pasar de una orilla a otra se usaban barcas unidas por cables metálicos. Pero, en 1879, el Ayuntamiento decretó la construcción de un puente sobre el río Duero. Fue inaugurado en octubre de 1886. 

La responsable del diseño fue una empresa belga, la Société de Willebroeck, y, en concreto, uno de sus ingenieros, Téophile Seyrig, que había sido discípulo de Gustave Eiffel. Lo más característico es su gran arco de hierro. Además, el puente cuenta con dos pisos: por el superior, de casi 400 m de longitud, circula el metro de Oporto y por el inferior, de unos 175 m, los vehículos y los peatones (evidentemente, estaba cortado, por eso no se aconsejaba el coche, pero... esa no es la única forma de pasar al otro lado, hay otros puentes que podríamos haber cogido para llegar a Gaia y dejar el coche en algún parking allí)

Uno de los bares restaurantes más famosos en el lado de Oporto

Vista parcial de la Ribera desde el inicio del puente

Ya en la otra orilla, teníamos que buscar el Museo Atkinson, porque teníamos entradas para ver una exposición sobre Egipto.

Teleférico de Gaia

Cuando lo encontramos, resulta que habían cerrado ya por ser festivo. Le enseñé el ticket a la chica para el día 23, en el que no se decía nada de ese cierre, así que, amablemente, me dijo que podía usarlo al día siguiente, que le diera mi nombre y que ella se encargaría de avisar a todos los compañeros para que me dejaran entrar a la hora que fuera, siempre también antes de las 4.

Como el arraial de WoW no empezaba hasta las 6, también teníamos entradas (de 18:00 a 4:00, comida y bebida gratuitas y espectáculo musical con baile), decidimos bajar de nuevo a la orilla del río y tomarnos tranquilamente una cervecita. ¡ERROR! En la entrada de lo que nosotros creíamos que solo era el Museo Atkinson había gente haciendo cola. Ingenuos, nos preguntamos qué hacían allí si ya estaba cerrado y pensamos que sería gente que ya estaba allí desde mucho antes y que los iban a dejar entrar. Pero NO... eran los que tenían la entrada para el arraial, que también era allí, y esperaban a que abrieran para coger una buena mesa (así, cuando nosotros entramos, sobre las 7 y media, las buenas mesas estaban todas cogidas, brrrrrrr... aún tuvimos suerte de encontrar una y poder sentarnos)

ARRAIAL DE SAN JUAN EN EL ESPACIO WOW

Nada más entrar ya se veían mesas

El espacio WoW es enormeeeeeeeee... Cuesta un poco orientarse y saber por dónde ir, a pesar de que está señalizado. 

Gente que ya estaba en mesas en el interior, en una imitación de una pequeña plaza portuguesa

Vista desde arriba subiendo por unas escaleras

Mientras yo esperaba en un puesto para coger sardinas y carne, Pepe encontró una mesa con una parte vacía en uno de los pasillos laterales de las terrazas exteriores del recinto. ¡Menos mal!



La gente, aunque mucha, muy respetuosa, se podía pasar sin agobios para ir a buscar comida y bebida a los distintos espacios instalados en las terrazas. Además de un magnífico ambiente festivo, nos llamó la atención la familiaridad con que todos se trataban, conocidos o no. De hecho, en nuestra mesa estaba un matrimonio con la que era la madre de uno de ellos e hicimos buenas migas, nos contaron muchas cosas sobre la fiesta, sus costumbres y tradiciones. 





¡Cantidad de carne y sardinas con patatas que trajo Pepe de un puesto! Y más sangría, ya no sé cuántas llevábamos jajajajaja...


Cansada de comer, dejé a Pepe allí y subí a otra terraza superior para ver si podía sacar algunas fotos de Oporto justo cuando el sol empezaba a bajar. 



















Llevo ya un montón hablando sobre la Fiesta de San Juan en Oporto, pero no he contado aún algunas cosas muy interesantes que la caracterizan. Es una de las tradiciones paganas más arraigadas, no solo aquí, sino en general en toda la Península. Está vinculada al solsticio de verano. Ha llegado a nuestros días con una fuerte carga simbólica y ritual, donde el sol representa el cambio de estación y el fuego simboliza la purificación y la fertilidad. Por eso, la hoguera es uno de los elementos indispensables de la fiesta, porque ahuyenta el mal y fertiliza la tierra. 

En Oporto, la fiesta adquiere matices particulares: manjericos, farolillos, sardinas, caldo verde, martillos, fuegos artificiales...

Los farolillos es una costumbre importada de Asia. Son globos de papel que se elevan al cielo ayudados por el aire caliente que proporciona una pequeña vela. ¡IMPRESIONANTE! Nunca podría describir con palabras lo que se siente al ver todo el cielo de la ciudad cubierto de globos iluminados. Las fotos, por supuesto, no hacen justicia. Y la solidaridad es patente en las ayudas para hacerlos subir y, sobre todo, celebrando con gritos y aplausos, por parte de todos y no solo de los que lo han preparado, el conseguirlo.