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jueves, 8 de febrero de 2024

Enero, 28 de 2024: Trilho de Lamas de Mouro (Peneda Gerês) y Santuario de Nossa Senhora da Peneda (Chus, Pili y María) - Parte única

Domingo de senderismo

Domingo, 28/01/2024:


Trilho de Lamas de Mouro (Parque Nacional de Peneda Gerês)

Hacía tiempo que no hacíamos senderismo por tierras portuguesas. Y habíamos visto un post de un mirador por esta zona que tenía buena pinta. Busqué en Wikiloc y, casi con el mismo nombre, me salió una ruta y dimos por supuesto que en la ruta estaría el mirador. Pues no, no encontramos el mirador... Eso sí, disfrutamos igual.

Lamas de Mouro se localiza en el municipio de Melgaço y es una de las Puertas del Parque Nacional de Peneda Gerês.

La ruta comienza junto al Centro de Interpretación, pero, no sé si por la época en la que estamos, en la que todavía no hay gente haciendo salidas por los montes, o por qué, pero todo estaba como abandonado. Lo más curioso, los restos de un tronco de un árbol que alguien había convertido en una casita que hasta cortinas tenía.


Justo enfrente del Centro, al otro lado de la carretera, se ve el cartel que marca el inicio del sendero. A través de una pequeña pasarela de madera, se cruza el pequeño río que discurre por la zona. 


Ya del otro lado, hay un bar y un merendero cerca del río. Y enseguida notamos la riqueza de especies de árboles.

Nosotras nos íbamos guiando por la app de Wikiloc, pero la ruta está bien marcada. En Portugal, los caminos de fácil acceso están señalizados con marcas rojas y amarillas. 

Nos quedamos un poco sorprendidas cuando nos vimos obligadas a cruzar de nuevo la carretera un poco más a la derecha de donde habíamos empezado. Pero, en fin, a veces las rutas son un poco caprichosas...

Caminamos un rato entre matorrales y vegetación baja y llegamos al Puente Medieval de Lamas de Mouro, un lugar que nos transporta a tiempos pasados. 


Es una construcción que parece de finales del período medieval, con un arco de medio punto ligeramente apuntado, bien anclado en los bordes de granito superpuestos. Su construcción, sin embargo, es característica de los siglos XVIII y XIX, imitando el estilo medieval. Según los escritos, antes de 1758, no existía más que un pequeño pontillón en este lugar, por lo que se deduce que su construcción fue posterior. Este puente formaba parte del antiguo camino de carros que desde aquí se dirigía a Parada do Monte y Gave hacia el río Miño y, hacia el sur, comunicaba con el famoso santuario de A Peneda que se localiza a menos de 10 km del lugar. 


Una vez que lo cruzamos, encontramos un ejemplo de molino harinero totalmente reconstruido que recibía el agua del pequeño riachuelo. En su interior, se ve la rueda perfectamente colocada.

Seguimos el recorrido por caminos entre campos y así vamos llegando a un pueblecito que nos recibe silencioso, con sus fuentes y lavaderos y sin ningún ser humano a la vista. 



Entre los edificios que vemos, destaca un horno comunitario con una chimenea preciosa. 


Y muy cerca, la iglesia de San Juan Bautista: 




Dejamos atrás el pueblo y cruzamos, una vez más, la carretera. Y comenzamos un ligero ascenso por detrás de unas casas. La cosa iba bien, a pesar de que nos salió un chucho ladrando a todo ladrar, pero solo quería defender su casa y que no nos acercáramos... así que cuando vio que seguíamos por el camino sin detenernos, nos dejó en paz, aunque por un momento se le unió otro canijo (que son mucho peores por la mala leche que tienen). La dueña andaba por allí y los llamó. No acabo de entender que se dejen sueltos los perros en lugares que pueden ser transitados por senderistas, ya que el camino está marcado como parte de la ruta. 


Y cuando habíamos llegado a la parte más alta y nos las prometíamos muy felices para descender por aquellos caminos tan bonitos, se le ocurre decir a Chus que es muy raro que no nos hayamos encontrado con caballos, porque había muchas "cagadas" a lo largo de la ruta. Caballos, no; pero de repente levanto la vista y, frente a mí, mirándome de hito en hito, una de esas vacas propias de la zona, "cachenas", que tienen unos cuernos que para qué... No dijimos ni mu, ni nos cuestionamos si intentábamos pasar o no, simplemente dimos la vuelta y volvimos sobre nuestros pasos hasta un camino que a la izquierda bajaba hasta la carretera. Así que el resto de la ruta la hicimos por asfalto, una pena. 


 
Santuario de Nossa Senhora de A Peneda 

Hay rutas de senderismo que llevan desde Lamas de Mouro hasta el Santuario, pero nosotras somos senderistas de pocos kilómetros, así que la visita al Santuario decidimos hacerla en coche. Yo había estado allí hacía muchísimos años, pero Pili y Chus no lo conocían. 

Se trata de un santuario católico dedicado a la Virgen María, situado en la freguesía de Gavieira, en Arcos de Valdevez, distrito de Viana do Castelo. Es un lugar de gran belleza y uno de los santuarios más concurridos del Norte de Portugal. En la primera semana de septiembre se celebra una de las mayores romerías del Alto Miño, reminiscencia de las tradiciones más seculares.

Fue construido entre finales del siglo XVIII y mediados-finales del siglo XIX. La iglesia se terminó en 1875. Parece probable, no obstante, que aquí se alzara en el siglo XIII un pequeño espacio de culto propiciado por los monjes del Mosteiro de Ermelo.  

Delante de la Iglesia se hallan las escaleras de las Virtudes, con estatuas que representan la Fe, la Esperanza, la Caridad. 

Chus contemplando la parte baja del Santuario desde la barandilla de lo alto


Lo que Chus contempla, en la parte baja, son los antiguos dormitorios para los peregrinos, hoy transformados en un hotel, que por el aspecto de abandono, no sabemos si sigue funcionando o no. Desde esa explanada bajan unas escaleras bordeadas por capillas en las que se representan escenas de la vida de Cristo (la Natividad y la Pasión). Al fondo de la Alameda, en una plaza circular, se encuentra un pilar ofrecido por la reina María I de Portugal. 
Dice una leyenda que aquí se apareció Nossa Senhora das Neves a una pequeña pastora. Cuentan que en el siglo XIII se le presentó en dos ocasiones, inicialmente con la forma de una paloma, y le pidió que se construyese en el lugar un santuario en su honor. Cuando la niña dio la noticia, nadie la creyó. Unos días después se le volvió a aparecer, bajo la forma con la que hoy se venera, y le pidió que fuese a Roussas y le trajese a una mujer llamada Domingas Gregorio, que llevaba muchos años postrada. Los habitantes del pueblo llevaron a la enferma que, en presencia de la Señora, se curó inmediatamente. Entonces sí se construyó una pequeña ermita en el lugar de la aparición. 

El Santuario es una iglesia neoclásica de planta rectangular compuesta por una nave de cinco tramos definidos por grandes pilastras, capilla mayor y anexos laterales. La fachada principal tiene un cuerpo central rematado en un frontón triangular, con dos órdenes arquitectónicas distintas: dórica en la parte inferior y jónica en la superior. 

La verdad que hacía un solcito muy agradable y había llegado ya la hora de comer. Así que nos sentamos en la explanada y disfrutamos de nuestros bocatas. Yo incluso de una pequeña siestecita.


El rumor de la cascada que baja desde lo alto nos acompañó con su agradable murmullo

Después de descansar, decidimos bajar las escaleras.  





Chus anda por ahí, perdida entre la decoración de las escaleras, jejejeje...



Como veis por las fotos superiores, una enorme roca (el Penedo das Meadinhas) domina el lugar con sus 300 m de altura. 

Panel informativo en donde podéis ver los cuernos de las vacas de la raza "cachena"

No bajamos hasta la base, porque se nos iba haciendo hora de volver (todavía los días no son lo suficientemente largos). Cogimos un ascensor para volver hasta la iglesia, porque nosotras habíamos dejado el coche en la parte de arriba. Nuestra sorpresa es que no arranca si no le echas una moneda de 50 céntimos, jejejejeje.

Ya arriba, antes de llegar al coche, nos hicimos una foto simpática: 


Había una casa con la fachada de espejo, así que nos reflejábamos en ella y de paso, se veía el paisaje a nuestras espaldas...

Ya puestas, decidimos volver por Arcos de Valdevez, un camino más largo, pero precioso. Aquí, las vacas al natural.



En el vídeo vemos el paisaje que se divisa desde el Mirador de Tibo. Con 800 m de altitud, proporciona unas bellísimas vistas de la impresionante sierra y del valle de la Peneda, así como del valle de Laboreiro, antes de desembocar en el río Lima, en el embalse de Alto Lindoso. La aldea de Tibo surge en primer plano, situada a orillas del río Pomba y rodeada por campos de trigo. 



En el panel informativo del mirador aprendimos que el granito que se encuentra de este lado de la carretera, detrás de nosotros, es un granito muy duro que no absorbe el agua y que por tanto no sufre deformaciones por razón de la erosión. Sin embargo, el que está al otro lado de la carretera es mucho más blando y se va deshaciendo, lo que resulta en pendientes más suaves en las que además va surgiendo la vegetación. 

Un poco más adelante volvimos a detenernos en otro mirador, no recuerdo el nombre. Pero las vistas eran igual de impresionantes, en este caso, alcanzamos a ver el Río Lima. 



Juraría que se trata del Mirador de Pedralta, en Arcos de Valdevez, por otras fotos que vi, pero no os lo puedo asegurar. Ofrece una vista espectacular del río Lima y toda la zona circundante.

Chus y Pili con el río en el medio

Y aquí yo, porque Pili se emperró

Atardecer desde el mirador

Y así llegamos a Arcos de Valdevez, para descubrir que junto al río todos los domingos hay baile popular y, si llueve, lo trasladan a un lugar cubierto. Eso nos dijeron en la cafetería en la que nos detuvimos un ratito y nos tomamos unos helados riquísimos. 

La terracita del bar estaba situada en la plaza del Reloj de Agua, en el Largo da Lapa. Este curioso artefacto tiene 48 chorros verticales, y cada chorro marca el paso de intervalos de 15 minutos. Cada bloque representa una hora. Los chorros fluyen sobre planos inclinados y se recogen en el plano inferior, cubierto con una rejilla metálica. Funciona en un circuito cerrado con un sistema de iluminación totalmente automático. 



Un día muy muy bien aprovechado y agradable. 


 

martes, 25 de enero de 2022

Enero, 23 de 2022: Ruta As Lagoas de Bertiandos y San Pedro de Arcos - Ponte de Lima (Chus y María) - Parte única

Domingo de senderismo

Domingo, 23/01/2022:


Ruta de As Lagoas de Bertiandos y San Pedro de Arcos - Ponte de Lima (distrito de Viana do Castelo, Portugal-Norte)

Nos fuimos a pasar el fin de semana a Ponte da Barca y no teníamos intención ninguna de hacer senderismo. El sábado a la mañana llegamos a Arcos de Valdevez un poco antes de comer, así que nos dimos un paseo junto al río y después comimos en un restaurante de la ciudad que ya conocíamos de ocasiones anteriores. 






Después de comer nos dirigimos al hotel de Ponte da Barca que habíamos elegido: hotel. El Tempus Hotel está muy bien por lo que se refiere a la localización y la tranquilidad, pero como spa no vale, la piscina es pequeña, solo tiene un chorro para la espalda, y el jacuzzi es también pequeño y con pocos chorros de masaje. Tiene un par de piscinas exteriores que quizá lo hagan atractivo en verano para perderse en plan relax dos o tres días. 


El sol entraba a raudales en la habitación que nos asignaron. Así que, como había madrugado bastante, me tumbé a echarme una siestecita acariciada por los rayos de la estrella. Mientras, Chus se fue a dar un paseo por los alrededores. 


Unas curiosas esculturas homenaje a un tal José António Rodrígues de parte de su familia, que quizá sea la dueña de la casona superior que se encuentra tras el portalón de entrada de la foto inferior. 

 
El jardín del hotel está lleno de frutales, sobre todo limoneros y naranjos o mandarinos

Por lo demás, pasamos la tarde leyendo. Eso sí, con caipirinha por mi parte y Coca-Cola por la parte de Chus.

La madrugadora, o sea, ella, se levantó una hora antes de lo que habíamos acordado para desayunar y de nuevo se fue a pasear.

La luna en el cielo claro del amanecer

Y el sol ascendiendo lentamente

Vista desde la habitación cuando yo me levanté

Después de desayunar, y puesto que Ponte de Lima lo tenemos más que visto y revisto, le propuse a Chus acercarse a ver esta ruta: As Lagoas de Bertiandos y San Pedro de Arcos, porque había leído que era llanita y en gran parte por pasarelas de madera, por lo que, aunque no llevábamos ropa de senderismo, seguro que podríamos hacerla en plan paseo. La mejor idea que se nos pudo haber ocurrido.

Ruta de As Lagoas de Bertiandos y San Pedro de Arcos

Se trata de un humedal de 380 ha formado por las dos lagunas citadas y cruzado por el río Estoraos. Es un Espacio Protegido inaugurado el año 2005 por el entonces primer ministro de Portugal, José Sócrates. Aquí se alzan bosques de robles, abedules y otras especies, además de regatos y prados, que habitan una gran variedad de aves, anfibios y fauna propia de los lugares de este tipo. Es un recorrido apto para todos los públicos, de cualquier edad y condición, ya que no hay cuestas, es todo llano y cómodo, con puestos de observación donde sentarse a observar la flora y fauna de las lagunas y miradores para la observación de las aves que sobrevuelan el entorno. 

Este fue el recorrido que hicimos. La ruta original es aún más larga, pero la acortamos porque llevábamos ya mucho rato andando, sin ropa apropiada, muertas de calor (tampoco habíamos pensado en llevar bebidas y al final estábamos "abafadas") 

La ruta se inicia en el Solar de Bertiandos, una casa o pazo de vacaciones que no se puede visitar a pesar de estar considerado Monumento Nacional. 



En el siglo XVI, este solar tenía una torre a la que, en el siglo XVIII, se unieron dos edificios de dos plantas. La conexión se hace a través de una escalera y de la torre. El interior muestra el gusto del siglo XVIII y presenta una rica biblioteca. Está rodeado por unos inmensos jardines que van hasta el río. 

Su historia se remonta al siglo XV, cuando Fernao Pereira y su esposa, Maria Vasques Malheiro, lo recibieron a cambio del patrocinio de la iglesia de Sao Tiago de Cristelo. En 1566, Ines Pinto, nuera de los propietarios primitivos, construyó una torre medieval que se conserva hoy día como símbolo de la antigüedad de la casa. 

Esta señora estableció dos lazos, donándolos a cada uno de sus hijos. Las dos partes permanecieron en disputa durante varias generaciones y, finalmente, se reunieron mediante el matrimonio de dos primos en 1792. Esta separación fue la que llevó a la construcción de casas con alas separadas a cada lado de la torre.

Para llegar a las lagunas cruzamos el pequeño y bonito pueblo de Bertiandos.


Pasamos por la iglesia y su cuidado cementerio. 


Contemplamos las cigüeñas.


Y, poco a poco, nos introdujimos en la ruta propiamente dicha. Mucho del recorrido se hace a través de pasarelas de madera. 

Como podéis ver, vestidas de forma muy apropiada para hacer senderismo, jajajaja. Este estilo lo definió Chus como "senderismo chic"


Nosotras seguimos la ruta hecha por otros senderistas publicada en Wikiloc. Pero, en realidad, este espacio cuenta con 45 km de rutas, lo que hace que sea un paraíso para los amantes de la naturaleza. A medida que vas caminando ves las señales de los distintos recorridos:
Percurso da Lagoa (I), Percurso das Tapadas (II), Percurso do río (III), Percurso da Veiga (IV), Percurso da água (V), Percurso do Cerquido (IX), Rota do Solar (1) que coincide más o menos con la que hicimos, Rota dos Cruceiros (2), Rota da Azenha (3), Ecovia das Lagoas...


     

 


Así llegamos a una zona de fincas que nos vemos obligadas a atravesar por un camino desde el cual somos conscientes de que estamos en una vega rodeada por montañas. 


En esta zona no hay árboles y, aunque el sol de enero parece que no calienta, nada más lejos de la realidad. Aquí fue donde empezamos a pensar que había que acortar la ruta que habíamos elegido. 


Y eso hicimos. Mientras la ruta sigue hacia Estoraes, en donde se pueden admirar su bonito puente medieval y su molino, además de su iglesia, nosotras empezamos el camino de regreso por una carretera que sigue un buen tramo del canal que riega la fértil vega. 


Por fin, volvemos a la sombra, gracias a otra carretera cubierta por árboles.


Ya en la laguna de San Pedro, caminamos nuevamente por pasarelas de madera, con agua bajo nuestros pies, y acompañadas en todo momento por la paz y tranquilidad del paraje y por los pájaros cantando, único sonido que se escucha, junto con nuestros pasos y el crujir de las hojas cuando las pisamos. 



                                                              
Una de las casetas para la observación de la flora y fauna




Tras pasar por el Centro de Interpretación y por un pequeño puente sobre el río Estoraos, volvemos a las calles del pueblo donde finalizamos la ruta.


 

Tras comprar bebidas en un bar-restaurante del pueblo cogimos el coche con la intención de ir a un restaurante cercano en Ponte de Lima que tiene mucha fama. ¡Estaba cerrado por vacaciones! Así que volvimos al bar-restaurante de Bertiandos y les preguntamos si nos darían de comer (eran las 2:45, muy tarde para Portugal) y muy amablemente nos dijeron que sí.

Bifinhos de picanha con arroz blanco, patatas fritas, ensalada y feijoada