jueves, 9 de enero de 2020

Octubre 2018: Parque Nacional da Peneda-Geres (Chus, María y Pili) - Parte 1



Nacen definitivamente las "Chicas viajeras"

Parque Nacional da Peneda-Geres

Viernes, 19/10/2018:

De Vigo a la Quinta do Rio - Geres  

Hacía tan solo un mes de nuestro viaje a Sintra. Pero como yo soy un "culo inquieto" y siempre estoy buscando sitios a donde ir, les pregunté a Chus y a Pili qué tal un corto viajecito a la Sierra del Geres (yo la conocía ya pero sabía que ellas no). Nada, dicho y hecho. Allá que nos fuimos. Salimos el viernes por la mañana con la intención de hacer un recorrido antes de llegar al alojamiento elegido, que podéis ver haciendo clic en su nombre.

Palacio da Breijoeira

La primera parada fue en el Palacio da Breijoeira. Este palacio está situado cerca de Monçao y es Monumento Nacional desde 1910. Se trata de un palacete neoclásico construido en 1834. La visita cuesta 5 euros y se hace en portugués, pero se entiende muy bien. Si se le añade un paseo por los jardines y las viñas, el precio se incrementa en 2 euros, pero merece la pena. En nuestro caso, el guía resultó encantador, muy simpático, contándonos anécdotas divertidas de cada rincón del interior. El edificio cuenta hasta con un pequeño teatro, un lugar muy curioso y digno de ver. Por lo demás, destacan los salones, con sus cortinas centenarias; los dormitorios, con sus mesillas con orinal incluido; el comedor, con sus dos chimeneas y su enorme mesa; la capilla, etc. De los jardines hay que decir que son bellísimos y han logrado que se diga de ellos que son "el Versalles portugués". Por desgracia, la cafetería vintage que se hallaba en ellos cerró sus puertas en 2017, privando al visitante del disfrute de un lugar encantador con un ambiente y una pastelería únicos.

Fachada del palacio


Chus y Pili delante de la fachada del palacio

Chus y Pili iniciando la visita a los jardines


Soajo 

Ya entrando en la Sierra de Peneda-Gerês, llegamos a Soajo, un pequeñísimo pueblo famoso por sus "espigueiros" (hórreos). Por cierto, que cuando le pregunté en portugués a un hombre que por dónde quedaban los "espigueiros", se quedó pensando y me dijo: "Ah, los hórreos" (era gallego jejejeje). 

Soajo se encuentra a unos 21 km al noreste de Ponte da Barca y a la misma distancia de Arcos de Valdevez. Esta aldea ofrece maravillosas vistas sobre los campos que la rodean y cuenta con interesantes senderos que discurren por algunos de los lugares más bonitos de la región. Uno de ellos, conocido como "Trilho do Ramil", pasa entre cabañas de piedra y espigueiros. Otros, como el "Caminho do Pho" y el "Caminho do Fé", descienden hasta Ponte da Ladeira, en donde podemos ver un modesto puente medieval.

Dimos una vuelta por el pueblo, visitamos los espigueiros y finalmente comimos en un lugar encantador una comida deliciosa.

          


Lindoso

Lindoso es una población perteneciente al municipio de Ponte da Barca, a escasos kilómetros de la frontera con el concello ourensano de Lobios. Esta pequeña freguesía está situada a orillas del río Lima en el interior del Parque Nacional de Peneda-Gerês y de la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Gerês-Xurés, compartida entre Galicia y Portugal. Además del paisaje y del rico entorno natural que rodea a la población, en Lindoso podemos encontrar un conjunto etnográfico y monumental de especial interés, compuesto por el castillo y una peculiar concentración de hórreos.

La fortaleza es Monumento Nacional desde 1910. Fue construida en el s. XIII. Su localización en este lugar vino motivada por su ubicación estratégica, en un alto con amplias vistas y muy cercano a la frontera. Hoy, después de haber sido abandonada en el s. XIX, por no ser ya necesaria su función, se encuentra en proceso de restauración, convirtiéndose en un mirador excepcional sobre la Serra da Peneda y el Valle de Olelas (Entrimo). 

A los pies del castillo de Lindoso se encuentra un magnífico conjunto de hórreos, compuesto por 62 construcciones de piedra. Se trata de la mayor concentración de elementos de este tipo en toda Europa, superando a los Canastros da Merca (Ourense), que es la mayor de toda España, con 35 unidades. Su función era la de mantener los productos del campo, sobre todo el maíz, lejos de la humedad, ventilados y a salvo de los animales salvajes. Se cree que la mayor parte de los espigueiros de Lindoso fueron construidos en los siglos XVII y XVIII.

 
En los espigueiros de Lindoso


 






























Castillo de Lindoso











Espigueiros de Lindoso vistos desde el castillo


Raza típica de esta zona, cachena, de cuernos largos


Santuario de Sao Bento da Porta Aberta


Se trata de un santuario católico portugués, localizado en la freguesía de Río Caldo, en Terras de Bouro. Tiene su origen en una pequeña ermita construida en el siglo XVII. El santuario actual es de finales del siglo XIX. El nombre proviene del hecho de que la ermita tenía siempre sus puertas abiertas para servir de abrigo a los viajeros. En 2015, después de varias reformas, pasó a la categoría de Basílica. Está considerado el segundo santuario portugués después de Fátima.



Iglesia del Santuario

Lateral de la iglesia que da a la explanada

El otro lateral en el que se aprecia perfectamente la decoración de azulejos
Pili en la terraza de la explanada del santuario con unas vistas impresionantes
Parte nueva del santuario convertido en basílica

Parte nueva del santuario convertido en basílica

Decoración de azulejos con escenas bíblicas

                   


Maqueta del santuario

Llegada a la Quinta

Nos sorprendió la belleza del lugar que, con ayuda de Google Maps, localizamos fácilmente. Sin embargo, nos dio la impresión de que la gestión del local no era precisamente la mejor. La recepción, el gran comedor desangelado, faltaba mobiliario en la terraza del apartamento (había una mesa y dos sillas bastante incómodas, nosotras pusimos nuestras tumbonas), no había sábanas en una de las camas... Tenían buena disposición, pero era como si la cosa les quedase un poco grande. No sé si en la actualidad los propietarios siguen siendo los mismos, porque de hecho antes se llamaba Quinta do Lago y ahora se llama Quinta do Río - Gerês. La página web también ha cambiado y parece mucho más organizada. En cualquier caso, es un sitio muy bonito que merece la pena.


Vista desde nuestro apartamento al llegar

Otra vista. La casita que aparece en la parte superior del jardín es otro apartamento y la de más arriba eran habitaciones
Pili y yo brindando al atardecer por el viaje
     
Pili y Chus en plan relax al atardecer
En la terraza y las cristaleras de las dos habitaciones que formaban el apartamento

miércoles, 8 de enero de 2020

Septiembre 2018: Sintra y alrededores (Chus, María y Pili) - Parte 5 y última

Primer viaje de las futuras "Chicas viajeras"

Sintra y alrededores

Martes, 18/09/2018:

De regreso a casa y parada en Óbidos y Nazaré  

Tocaba despedirse de Sintra y de la Quinta das Murtas. Pero no lo voy a hacer sin antes contaros la última anécdota: en el jardín había a modo de decoración una vieja bicicleta, a saber de qué año. Pues bien, Chus nos contó que había estado intentando fotografiarla una y otra vez y que le había sido imposible, le pasaba como le había ocurrido en el Pozo Iniciático de la Quinta da Regaleira, que se le apagaba el teléfono. Volvimos a reírnos con las historias de fantasmas, pero no os lo perdáis: lo intentó delante de nosotras y efectivamente, el teléfono se le apagaba. Entonces hice yo la foto con el mío sin problema alguno. Aquí os dejo la bicicleta de marras.

 


Óbidos

A unos 70 km al norte de Lisboa se esconde otra de las joyas arquitectónicas de Portugal, Óbidos, que Pili no conocía. Es una ciudadela fortificada, como su propio nombre indica, pues su nombre proviene del latín, "oppidum", término utilizado para designar a las antiguas ciudades amuralladas. De hecho, se cree que Óbidos fue un castro celtíbero que fue ampliando su perímetro con el paso del tiempo.

En este pequeño municipio de apenas 3000 habitantes se esconde un magnífico castillo (convertido en "pousada") y algunos de los rincones más auténticos del medievo portugués en forma de callejuelas adoquinadas y viejos muros de piedra en los que celtíberos, romanos, visigodos y árabes dejaron su huella. A las afueras del castillo se extienden casas encaladas con tejados rojos y buganvillas en los balcones. Además del castillo, destacan sus numerosas iglesias, el acueducto de más de 3 km de largo y la Rua Direita, calle principal de Óbidos, a la que se accede por la Porta da Vila, decorada con azulejos azules y blancos, y que conduce hasta la plaza central.

Óbidos está declarada Patrimonio Nacional y todos los años celebra, entre julio y agosto, un mercado medieval: hay carpas donde se sirve comida, gente disfrazada y puestos de tiro con arco. También es famosa por su "ginjinha" (un licor de aguardiente) y su chocolate. Resulta curioso que el vaso en el que te sirven el licor ¡es comestible!. Y no podemos dejar de señalar que Óbidos fue el lugar donde se preparó el alzamiento del 25 de abril contra el régimen del dictador Salazar.

El vídeo de Óbidos:



Y algo más: dos vídeos en los que la música es la protagonista, llenando de vida y ambiente portugués las calles de Óbidos e incitándome a bailar siguiendo el ritmo, jajajaja.








Nazaré

La última parada antes de llegar a Vigo fue Nazaré, situada a unos 100 km al norte de Lisboa. Había que comer y por qué no aprovechar este bellísimo pueblo portugués situado frente a una extensa playa de arena que describe una amplia curva y brinda sus mejores vistas desde lo alto del acantilado en el que se ubicaban las antiguas casas de pescadores. Más tarde, se trasladaron a la orilla. Hoy día, esta pintoresca villa que enamora a todo aquel que la visita, está dividida en tres núcleos: Praia, Sitio y Pederneira.

Praia: es la ciudad baja, de planta geométrica, que bordea la extensa playa de arena fina (Playa de Banhos). Aquí se encuentran numerosos hoteles, tiendas de recuerdos y buenos restaurantes de pescado. El conjunto está formado, además, por casitas de pescadores situadas en callecitas perpendiculares al mar. Al sur está el puerto, que sirve de refugio a los barcos de pesca. Esta zona de la ciudad es de origen relativamente reciente: el mar ocupaba hasta el siglo XVII casi toda el área, pero las rápidas transformaciones geológicas ocurridas en ese siglo provocaron el retroceso del mar, propiciando, como dijimos antes, que los pescadores bajasen desde la zona alta para instalarse aquí.

Sitio: es la zona en lo alto del acantilado. Es un lugar de religiosidad y peregrinación desde el siglo XII, asociado al culto mariano y en concreto a Nossa Senhora de Nazaré. Se puede subir en coche o a pie por una escalera, pero el funicular resulta muy práctico y atractivo, ya que brinda hermosas vistas de la ciudad baja y el océano. Una vez arriba, el Mirador de Suberco, a 110 m de altitud, ofrece uno de los más bellos panoramas marítimos de todo Portugal. No se puede dejar de visitar la Playa do Norte, rodeada por bosques de pinos y dunas, que es un lugar idóneo para practicar actividades deportivas, como el surf de grandes olas o la pesca deportiva. Nazaré es muy conocida en los circuitos surfistas por tener las olas más grandes del mundo y aquí se celebra una de las más famosas competiciones.

Pederneira: es la zona menos conocida y visitada de la ciudad. Está al este y es la auténtica cuna de la ciudad. Es digno de visitar el Mirador de Pederneira. Un poco más a las afueras está Famalicao, con la Playa do Salgado y la desconocida Laguna de Valado de Frades.

Al hablar de Nazaré no se puede olvidar hacer mención a su gastronomía. Basada en pescado y marisco, presenta diversas y variadas formas de preparación: caldeirada (guiso de diversos tipos de pescado), pescado fresco asado a la parrilla, massa de peixe (tipo de sopa de pescado con fideos), arroz de marisco, açorda de marisco (sopa de ajo con mariscos), arroz de tamboril (arroz de rape) y las cataplanas de pescado o marisco, denominadas así por el tipo de olla en la que se cocina.

Os dejamos nuestras fotos para que disfrutéis de esta bellísima villa portuguesa. 



Disfrutando de la gastronomía portuguesa en Nazaré
Parte de la playa. En el lateral se alza la zona conocida como el Sitio
Siempre hay puestos para comprar barato
Vista de la subida por la que transcurre el funicular desde una de las callejas
 

                  
 Chus se dispone a grabar la subida o la bajada del funicular, ya no recuerdo

     
Pili y yo en el funicular 






Ya en el Sitio contemplando la playa y la zona baja de Nazaré