miércoles, 29 de enero de 2020

Agosto, 27, a septiembre, 1, 2019: Finde largo en Portugal (Chus y María, con incorporación de Pili) - Parte 4

Viajecito en coche.




Portugal Norte - Región del Miño: Viana do Castelo (Santuario de Santa Luzia) y Durraes 


Viernes, 30/08/2019:

Viana de Castelo 


Por la mañana volvimos a Vigo para recoger a Pili y de nuevo regresamos a tierras portuguesas. Como el alojamiento elegido estaba cerca, nos detuvimos para callejear por Viana do Castelo y visitar el Santuario de Santa Luzia.

Es, sin duda, una de las ciudades más bonitas del norte de Portugal. Estuvo muy ligada a los Descubrimientos portugueses y también a la pesca del bacalao, lo que manifiesta su tradicional vocación marinera. Desde el monte de Santa Luzia puede observarse la privilegiada situación geográfica de la ciudad, junto al mar y a la desembocadura del río Lima. Esta vista y la Basílica de Santa Luzia y del Sagrado Corazón de Jesús es algo que uno no se puede perder cuando visita la ciudad. Se puede subir en vehículo, funicular o a pie por unas escaleras.

Viana está llena de palacios blasonados, iglesias y conventos, chafarices y fuentes que constituyen una herencia patrimonial única. Al recorrer algunas de las calles del centro histórico siempre se llega a la Praça da República, el corazón de la ciudad. Allí se encuentran el edificio de la Misericordia y el chafariz, ambos del siglo XVI, así como la antigua casa consistorial. No muy lejos se encuentra la catedral, de estilo románico. La fiesta de la ciudad se celebra el 20 de agosto, cuando se saca a la Virgen de la Agonía, venerada por los pescadores, a bendecir el mar. Cabe mencionar la belleza y riqueza de los trajes típicos que se ven ese día.

Llegamos a media mañana y con calma nos dedicamos a conocer las calles de la ciudad y admirar sus magníficos edificios. Luego buscamos con la ayuda de Google Maps un buen restaurante para comer, no nos falló, comimos muy muy bien. Subimos después al Santuario de Santa Luzia para contemplar las excepcionales vistas y, finalmente, salimos de la ciudad en dirección a nuestro alojamiento. Estas son las

fotos de aquel día


Durraes 


Habíamos escogido pasar el fin de semana en este pequeño pueblecito porque nos encantan los lugares aislados y tranquilos en el medio de la naturaleza. Este es el alojamiento: Naturena Agro-Turismo, que recomendamos sin ninguna duda, situado a 18 km de Viana do Castelo. Es un curioso establecimiento que ofrece una amplia gama de terapias, como acupuntura, shiatsu y mesoterapia. No solo ofrece habitaciones sino que tienen un servicio médico especializado en estas cuestiones y podemos asegurar que tiene fama en la zona ya que en horario de oficinas recibía numerosas visitas externas. Nuno, un fotógrafo reconvertido en recepcionista, es muy amable y simpático (además de muy guapo, tiene unos ojos impresionantes, jejejeje). 



Vista desde el agroturismo cuando llegamos




martes, 28 de enero de 2020

Agosto, 27, a septiembre, 1, 2019: Finde largo en Portugal (Chus y María, con incorporación de Pili) - Parte 3

Viajecito en coche.




Portugal Norte - Región de Braga: Barragem da Queimadela y Guimaraes 


Jueves, 29/08/2019:

Barragem da Queimadela


Era nuestro último día en Fafe y había que aprovechar, ya que al día siguiente teníamos que recoger a Pili en Vigo por la mañana para después dirigirnos a otra zona, más próxima a Viana do Castelo. Empezamos por "A Barragem da Queimadela". Se trata de una especie de playa fluvial con zonas de picnic y condiciones adecuadas para la práctica de deportes náuticos no contaminantes. Hay también una zona de concesión para la pesca deportiva y se pueden hacer, además, diferentes rutas cortas de senderismo.

Muy cerca ya 


Camino de bajada a la playa fluvial



Vista de la playa fluvial








    

Guimaraes


Hay mucho que decir sobre esta villa portuguesa, pero no vamos a dar un montón de datos, solo algunas pinceladas para que os entren ganas de visitarla. A mí me encanta y a Chus le pareció preciosa.

Guimaraes se considera la cuna de Portugal porque aquí nació Afonso Henríquez, que se convertiría en el primer rey de Portugal. La UNESCO catalagó la zona centro de Guimaraes como Patrimonio Mundial. En la actualidad, la ciudad cuenta con un bello conjunto patrimonial que se puede ver en las graciosas barandillas de hierro, balcones y pórticos de granito, casas señoriales, arcos que unen calles estrechas, losas del suelo pulidas por el paso del tiempo, torres y claustros. Casi podemos sentirnos transportados a un escenario medieval. 

Nosotras empezamos la visita en el castillo, que data del siglo X y está íntimamente relacionado con el nacimiento de Portugal como nación. Clasificado como Monumento Nacional, el 7 de julio de 2007 fue elegido como una de las Siete Maravillas de Portugal. 

                                                Vamos al castillo




Puerta de entrada



Vistas desde el interior del castillo en distintas direcciones. En la foto superior podemos ver el palacio de los Duques de Braganza.
 
En el centro del patio interior se alza la torre

Panel explicativo de la historia de Portugal en el interior de la torre



A escasos metros del castillo se alza el magnífico palacio de los Duques de Braganza que vimos en una de las fotos superiores. Fue construido en el siglo XV, por orden de D. Afonso, hijo ilegítimo del rey D. Joao y de Dona Inés Pires Esteves, primer duque de la casa Bragança y octavo conde de Barcelos. Sus torres almenadas y las chimeneas cilíndricas de ladrillo destacan sobre cualquier punto del centro histórico de la ciudad. Este palacio se deterioró considerablemente durante siglos, cuando la poderosa familia se trasladó a Vila Viçosa, en el Alentejo, pero fue magníficamente restaurado para ser utilizado como residencia presidencial de Salazar. En la visita se pueden ver sus numerosas habitaciones, que albergan una gran colección de tapices flamencos, armas de los siglos XV y XVI y una capilla con fantásticas vidrieras.

                                 
Ante el palacio

Patio interior del palacio


Desde el patio se pueden ver las vidrieras de la iglesia en el piso superior



 
Las chimeneas cilíndricas

Comedor del palacio y uno de sus fantásticos tapices



    












Vidrieras de la iglesia

 Artesonado del techo

Desde el palacio fuimos callejeando hasta el centro histórico.

 

Preciosa fachada de una iglesia cercana al palacio y la calle que baja desde el palacio hasta el centro


Fuente en el camino de bajada

Decoración mural


Chus en las escaleras de entrada de una casa






  
Uno de esos arcos que unen los edificios en las calles estrechas





Curiosas balconadas en las casas
Casas y balcones típicos de Guimaraes

 


Llegando al conocido Largo da Oliveira. Parte de la famosa Iglesia de la Colegiada


Plaza Largo de Oliveira

En un extremo de la plaza del Largo da Oliveira está el edificio de la antigua Cámara Municipal

Entrada gótica de la iglesia de la Colegiada

En un lado de la plaza se alza el Padrao do Salado, monumento medieval que se ha convertido en un símbolo de la ciudad

Vamos a detenernos por un momento en esta curiosa construcción. Se trata de un monumento único en Portugal por sus características. Su construcción fue ordenada por el monarca portugués Dom Afonso IV, en 1342, para conmemorar la victoria en la batalla de las orillas del río Salado, en Tarifa, Cádiz. En esa batalla, los portugueses combatieron aliados con los castellanos contra los musulmanes, los cuales sufrieron su primera gran derrota desde la batalla de Poitiers. 

Se trata de un alpendre con bóveda de piedra que descarga su peso sobre cuatro arcos apuntados sustentándose sobre pilastras. En su interior, alberga un cruceiro. En el vértice de los arcos están grabadas las armas de Dom Afonso IV, O Bravo, y en la base del crucero, las armas de la casa real portuguesa. 



Nos sentamos un ratito en uno de los cafés del Largo da Oliveira y después decidimos volver al coche. 




Anécdota del día: en un momento dado, una gitana nos llamó para leernos la mano. Chus se alejó enseguida pero yo, ingenua de mí, se la di con la idea de luego darle un par de euros. ¿Un par de euros? ¡Me timó 20!!! Me empezó a decir que yo tenía mal en el cuerpo por las envidias y sobre todo mal en las rodillas (lo cual, como le dijo Chus a una pareja que junto con ella me observaban a cierta distancia, no era tan difícil de adivinar teniendo en cuenta que llevaba una rodillera puesta, jajajajaja). Y también mal en la espalda (también fácil de deducir porque las personas que tienen problemas en las piernas lógicamente acaban teniendo problemas en la columna). El caso es que dijo que tenía que limpiar aquellas envidias y que tenía que darle el dinero para las misas. Regateamos, pero la tía no se movió de los 20 euros. Y se los di. ¿Por qué? pues porque yo le tengo mucho respeto a esas cosas y pensé que si no se los daba lo mismo me echaba una maldición jajajajajaja.


Sin comentarios!!!!













lunes, 27 de enero de 2020

Agosto, 27, a septiembre, 1, 2019: Finde largo en Portugal (Chus y María, con incorporación de Pili) - Parte 2

Viajecito en coche.




Portugal Norte - Región de Braga: Casa do Penedo, Cabeceiras de Basto-Monasterio de San Miguel de Refojos, Mondim de Basto-Santuario de Nossa Senhora da Graça, Amarante


Miércoles, 28/08/2019:

Casa do Penedo:


Después de desayunar, empezamos la excursión del día. Habíamos decidido visitar la famosa "Casa do Penedo", que se encuentra muy cerca de Fafe, a unos 10 km al noreste. Toda una aventura, porque si lo lógico era llegar en una media hora, tardamos casi hora y media. Enseguida os explico por qué, pero primero voy a daros alguna información sobre este monumento.

Se trata de una casa construida con cuatro grandes rocas durante la década de 1970 por una pareja que quería utilizarla como vivienda para las vacaciones. No a todo el mundo le gustaría vivir en un edificio de piedra fría, pero al actual propietario parecía no importarle cuando la compró, ya que consideraba que la casa representaba los puntos en común entre las personas y la naturaleza. No obstante, y a pesar de ese pensamiento, lo cierto es que no vive en ella y que la casa se ha convertido en un museo que está cerrado y solo se puede visitar llamando al teléfono que está en la verja de cierre. No lo hicimos, pero no estaría mal intentarlo en otra ocasión. 

Así pues, en principio no se puede ver el interior y eso precisamente es lo que la hace tan misteriosa, uno no es capaz de imaginarse cómo puede ser, qué habitaciones tendrá, cómo está distribuida, etc. Sin embargo, en un reportaje que hizo la televisión portuguesa se puede apreciar que la casa es más grande de lo que a simple vista aparenta. No tiene electricidad, pero sí chimenea. El mobiliario es de madera clásica. Tiene dos pisos conectados por una escalera también de madera. 

El entorno es una maravilla. Solo se oye el silencio.

                                              Amanecer en la quinta
                       La casa está situada en las inmediaciones del Parque Eólico de Moreira do Rei
                       Dimos tantas vueltas que pensamos que la casa era este grupo de piedras
                                                             Por fin la encontramos 



Parte de atrás



Y lo que pasó fue lo siguiente: había dos desviaciones seguidas hacia la derecha y, cuando Google Maps nos dijo que nos desviáramos en esa dirección, lo hicimos sin pensar cuál de las dos pistas parecía la más adecuada. Pues bien, típico en nosotras: cogimos la que no era y eso nos llevó a dar vueltas y vueltas, a perdernos por montes y pueblecitos, yo diciendo que íbamos en sentido opuesto, que la casa quedaba para el otro lado, pasando varias veces por el mismo sitio, el GPS redireccionando una y otra vez... cuando por fin conseguimos llegar a las desviaciones del principio, efectivamente veníamos del lado izquierdo de la carretera. ¿Cómo lo habíamos hecho? No lo sabemos. Pero ahí no quedó la cosa, porque el camino hasta la casa no está claro y también nos costó un par de marchas atrás con el coche para seguir por otra pista. Casi que la descubrimos por casualidad. Y LO MEJOR DE TODO: PARA SALIR DE ALLÍ NO ÉRAMOS CAPACES DE ENCONTRAR POR DÓNDE, LLEGÁBAMOS A PUNTOS QUE TERMINABAN ALLÍ, RISAS Y MÁS RISAS PORQUE AQUELLO ESTABA MÁS SOLITARIO QUE LA UNA. De repente vimos una furgoneta que se acercaba y dos paisanos que iban en ella. Chus les hizo señas y bajó para preguntarles por dónde podíamos volver a la carretera principal, pero ellos de principio no le entendieron y, mirando para nuestro coche, simplemente dijeron "nao hai saída" (refiriéndose a la dirección en la que íbamos), y Chus, "¿cómo que no hay salida?!!! Entonces, ¿por dónde entramos nosotras?!!!"... Miró para mí con cara de terror y me bajé del coche. Por fin nos entendimos con ellos y nos indicaron el camino... jajajajaja... pero vamos, que ya nos veíamos quedándonos allí a saber por cuánto tiempo, de hecho si no llegan a aparecer esos dos, no sé si habríamos salido jajajajaja.


Cabeceiras de Basto - Monasterio de San Miguel de Refojos


De allí nos dirigimos a un pueblo que ninguna de las dos conocía y que nos sorprendió por su belleza tranquila: Cabeceiras de Basto. En él, un grandioso monasterio: el de San Miguel de Refojos.

El nombre está relacionado con un guerrero lusitano, el "Basto", figura legendaria que se hizo famosa en las luchas de resistencia contra los invasores moros. En el pueblo encontramos estatuas de granito que lo representan.

La villa está situada en un valle rodeado por varias sierras y cursos de agua. Destacan en ella diversas casas señoriales, algunas, como en Fafe, relacionadas con la emigración a Brasil. Y, por supuesto, sobresale el magnífico Monasterio de San Miguel de Refojos. Parece ser que ya se encontraba ahí antes de comienzos del siglo XII, ya que aparece mencionado en algunos documentos firmados por el primer rey de Portugal, Afonso I. Sin embargo, la edificación actual es del siglo XVIII. Una de las partes más representativas de este monasterio es la fachada de su iglesia por el gran tamaño que tiene en relación con el resto de la construcción. A los dos lados del frente se pueden ver sus dos torres de color blanco con decoraciones en piedra arenisca. Os dejo aquí las fotos: 

Vista a la llegada al monasterio







 
Acercándose a la fachada











      Esta parte del monasterio es hoy un colegio
  Fuente

                                                     Detalle de la fuente ante la fachada 
   
                                              Parte superior de la puerta de entrada a la iglesia
                                                
                                                                    Coro de la iglesia
                                                                                                    
   
 Detalle del órgano

Explicación del porqué de los adornos de lana 
Flores del cuidado jardín
                                                                  Palomas sedientas 
     Viviendas de estilo colonial
   
    
                  
               
Jardín en la plaza del monasterio

 
Fachada de la iglesia


Mondim de Basto-Santuario de Nossa Senhora da Graça


Salimos encantadas y muy relajadas de Cabeceiras de Basto. Decidimos ir hasta Amarante, que Chus no lo conocía. Para eso, teníamos que pasar por Mondim de Basto, otra pequeña villa situada al sur de Cabeceiras. No nos detuvimos en ella y fuimos directamente al Santuario de Nossa Senhora da Graça. Se encuentra en la cima del Monte Farinha, a unos mil metros de altitud. La subidita impresiona, ya que la carretera es bastante estrecha y va pegada al precipicio. Pero merece la pena, las vistas desde arriba son impresionantes. Hay una leyenda muy bonita sobre el origen, tanto del nombre del monte como de la edificación del santuario, que podéis encontrar haciendo clic aquí. 

El actual edificio, todo en granito, presenta una torre cuadrangular, nave única octogonal y capilla mayor y sacristía rectangulares en sentido transversal. Es uno de los principales centros marianos del norte de Portugal y de los más concurridos entre el Duero y el Miño. Tiene un centro de acogida y de apoyo a los peregrinos y romeros, que abre sus puertas durante todo el año. 


Las fotos no alcanzan a mostrar la grandiosidad del paisaje desde esa altura, casi 1000 metros de altitud





La torre del santuario vista desde el aparcamiento


La torre, tras ella la nave octogonal y sobresalen a los lados la capilla mayor y la sacristía de planta rectangular


Amarante


Este tranquilo pueblo, situado junto al curso del río Támega, pertenece al distrito de Oporto. Para mí es, sin lugar a dudas, uno de los pueblos portugueses con mayor encanto. En el centro se alzan una magnífica iglesia y un monasterio junto a un llamativo puente medieval restaurado. Pasear por sus calles y observar sus balcones es de lo más agradable.

Es el pueblo natal de Sao Gonçalo, el San Valentín portugués. Hasta aquí llegan en peregrinación numerosos solteros/as con la esperanza de encontrar el amor de su vida. Pero Amarante también destaca por su gastronomía, ya que además de ofrecer buenos vinos, produce exquisitos quesos, carnes ahumadas y pasteles de huevo. Siempre que he comido aquí tengo que decir que fue una auténtica delicia. Por otro lado, Amarante propone varias actividades interesantes, como paseos en patín a pedales o en barca de remos sobre el río Támega; paseos en bicicleta; paseos por la montaña; jugar al tenis en alguna de sus canchas, o hacer picnic y descansar con total tranquilidad en un lugar adaptado para ello cerca del puente. ¡Fue una visita estupenda!



Calle de Amarante


Esperando para comer. Eran las 3 de la tarde hora portuguesa, por fortuna nos sirvieron


El río Támega desde la terraza en la que comimos. Al fondo la iglesia de Sao Gonçalo. En el río los patines a pedales

                                                                                   
Vista desde la terraza hacia el otro lado del río

  
Como veis, ya no quedaba nadie en el restaurante... ¡Una suerte!



Arroz de tamboril (rape) y camarao (gambas)


Variado de postres. Es buffet, te puedes poner de todos los que quieras y la cantidad que quieras

Chus antes de cruzar el puente que nos lleva al otro lado de la ciudad. Al fondo, la iglesia de Sao Goncalo

Todavía de este lado del puente, entrada a un magnífico hotel de 5 estrellas

Las embarcaciones de pedales por el río, vistas desde la mitad del puente
Detalle de una de las ventanas de la muralla que rodea el hotel









Interior de la iglesia 
                                                                                        
Altar mayor, muy muy barroco








Claustro del Monasterio






Fachada de la iglesia y del monasterio

Tomando un café en una terracita enfrente del monasterio

Fachada del hotel vista desde el otro lado del río

Ya cansadas, volvimos a la Quinta a disfrutar del jardín y la piscina.