Martes, 23 de diciembre de 2025
De norte a Sur: Monasterios
Había pensado salir temprano para recorrer una ruta que comenzaba con una necrópolis situada no muy lejos de Rethymnon. Pero lo que no me pase a mí...
Dejé el coche frente a la cafetería cercana a mi casa y fui a tirar la basura. Cuando regresé al coche para coger la cartera para pagar el café que me iba a tomar, el mando no funcionaba, no había manera de abrir, no respondía. Me quedé estupefacta y me acerqué a tres tíos que estaban en la cafetería y les expliqué, como pude, que no podía abrir el coche (además la documentación para llamar a la agencia en caso de problemas estaba también en el bolso). Uno de ellos se levantó y vino conmigo hasta el coche y lo abrió utilizando la cerradura... ¡qué vergüenza! ¡Ni me había dado cuenta de que podía utilizar la llave directamente en la puerta!
Pero ahí no quedó la cosa, noooooo... Cogí el bolso y el móvil, cerré el coche y me fui a la cafetería a tomarme el café. Cuando terminé, voy a abrir el coche y otra vez lo mismo, no abre. Los de antes, que ya se iban en una furgoneta, más otro señor que estaba junto a su coche, intentaron abrirlo manualmente, pero ahora la llave no entraba ni "pa" Dios. Me dejaron por imposible, pero al menos ahora tenía el teléfono para llamar a la agencia.
Llamé y el dueño me dijo que tardaría en llegar como una hora con la segunda llave. Pues a esperar al café. Y llegó, y con su segunda llave lo abrió manualmente sin problema alguno. Me pidió el mando y... ¡abría y cerraba perfectamente! ¡no había ningún problema! Yo le juré que no había sido yo sola, sino que otros tres tíos habían estado intentándolo. De todos modos, me dejó la segunda llave por si acaso. ¡Qué vergüenza! ¡Debió de pensar que era una vieja loca!
Había perdido una hora, pero eso sí, me había enterado por Internet que la necrópolis no estaba abierta hasta el día siguiente. Pues ¡hale!, tocaba ir un poco a la aventura...
Y ahora no os lo perdáis: cuando me iba a ir descubrí que dos coches más adelante del mío estaba aparcado uno exactamente igual, eso sí, sin el nombre de la compañía del renting. Estoy segura de que el tipo que lo abrió la primera vez manualmente abrió el mío, por eso pude recoger mis cosas del interior (y mi mando no funcionaba, porque seguro que lo había estado intentando, sin fijarme, en el otro). Y cuando me iba a ir y reuní a los otros tres y ya no funcionaba ni la llave manual, era porque otra vez lo estábamos intentando en el que no era. ¡Gilipollas no, lo siguiente!
Bueno, olvidémoslo...
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| Este es el recorrido global que hice finalmente, pero me llevó mucho más tiempo, una, porque iba parándome para sacar fotos, y otra, porque las carreteritas que no son principales se las traen |
Lo más fácil fue llegar al Monasterio de San Anastasia The Roman, no muy lejos de Sfakaki.  |
| Como veis por la imagen, se halla muy próximo a la costa |
Estaba cerrado, lo cual es extraño, porque las iglesias ortodoxas suelen estar, por lo general, abiertas. Fue fundado en 2008 y, en realidad, es un nuevo santuario con arquitectura moderna, edificios blancos de influencia bizantina, frescos sencillos y un ambiente de absoluta paz y tranquilidad.
La palabra anastasis en griego significa "resurrección". En la lista de santos hay dos Anastasias, ambas de familias importantes y ambas decididas a declarar su fe en Cristo. La primera fue obligada por sus padres a casarse con un hombre no cristiano. Él murió pocos días después y ella se convirtió en asceta, dando todas sus propiedades a los pobres. Fue quemada durante el reinado de Diocleciano. La segunda nunca se casó, pero también se convirtió en mártir durante el reinado de Decio.
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| En el patio, dos preciosas poinsettias, la flor de la Navidad |
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| Con una abeja libando en su interior |
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| Vistas de los suburbios de Rethymnon |
Desde aquí me dirigí al Monasterio de Nuestra Señora (The Holy Monastery of Our Lady). Complicado, porque tuve que retroceder hasta Rethymnon y volver a subir por otra carretera local. Es muy difícil moverse entre pueblos, porque no hay muchas carreteras que los comuniquen directamente.
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| Aquí aparecen las dos siguientes paradas |
No encontré información sobre este monasterio, solo lo había visto en Google Maps. Y no me extraña, porque es una cosa muy pequeñita. También estaba cerrado, solo andaba por allí una monja alimentando a una pandilla de gatos.
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| Esta es la vista desde el siguiente monasterio: el de Agia Irini |
Es un recinto un poco más complejo, en el que sí entré, porque estaba abierto. Había un hombre paseándose por allí, que luego comprendí que se trataba de alguien relacionado con las obras de reparación que se están haciendo en el conjunto (estuvo mucho rato hablando con una monja y se les veía ir de aquí para allá como considerando distintas opciones o posibilidades)
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| Hay una rampa y unas escalinatas que te llevan a la parte superior, en donde está situado el templo. Magníficas las vistas |
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| Un pequeño rinconcito en la parte superior |
Este monasterio resulta ser un hermoso convento ortodoxo femenino. Es famoso por su arquitectura y no me extraña, porque parece una auténtica fortaleza. Opera como convento desde 1989 y destaca por ser uno de los más antiguos y bellos de la isla. Las monjas se dedican a la artesanía y a la pintura.
Cuando la monja entró con el hombre en la iglesia, le pedí permiso para entrar y me lo dio sin ningún problema. Mientras ellos hablaban, yo hacía fotos.
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| Para variar, saqué el altar en monocromo |
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| Todavía puede subirse una terraza más y desde ahí se ve la fachada lateral de la iglesia |
Cuenta la historia que este convento fue establecido por ascetas y ermitaños que habitaban las numerosas cuevas que hay alrededor de la zona. El actual convento, antes un monasterio, está situado en lo alto de una roca desde la que se divisan fantásticas vistas de los alrededores, siempre dando la impresión de una fortaleza fortificada.
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| Curiosa tumba en la terracita más alta |
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| Ya a punto de salir del recinto |
Este monasterio estuvo en funcionamiento durante la ocupación turca, hasta la revolución de 1821, lo que le llevó a perder una gran parte de sus propiedades. Comenzó su declive y solo dos monjas se quedaron a vivir en él. Siguió un largo período de desolación en el que se corrió el riesgo de que todo quedase reducido a ruinas. Pero, en 1989, tres monjas se establecieron cerca del asentamiento y comenzaron su restauración, respetando el espacio y la arquitectura. Ahora opera como convento, como ya hemos dicho, y alberga a 8 monjas.
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| Magnífica vista de Rethymnon saliendo del convento |
Como era temprano, decidí ir hacia la costa sur, concretamente hasta Plakiás. Pero he de confesar que no sé por dónde me metió el GPS, que acabé en una carreterita con el asfalto destrozado y que no parecía tener fin. Tardé un montón en salir a una carretera decente. Estoy segura de que Chus, si estuviera conmigo, iría muerta de miedo y de risa, pero siempre animando a seguir adelante. Mientras que Elvira seguramente me estaría gritando y diciendo que había que dar marcha atrás como fuera, jajajajja... Bueno, yo soy bastante intrépida, pero lo cierto es que pensándolo luego es la leche, sola por esos mundos abandonados de la mano de Dios, pinchas una rueda o qué sé yo y ahí te quedas.
Sin proponérmelo, porque la verdad es que ni sabía por qué carreteras iba (Google maps ya te avisa de que a veces la información puede no ser correcta), aparecí en el Kotsifou Canyon... ¡Impresionante! Por aquí, con guías especializados, en épocas turísticas, se puede realizar una ruta a pie, circular, de 14,5 km. Se considera una ruta fácil y es difícil encontrarse con otras personas.
Está un poco al oeste del desfiladero de Kourtaliotiko, el segundo gran avance de un arroyo de montaña a través del macizo de Kouronaos. Va hasta la costa sur de la isla en el área del municipio de Finikás. Ambas gargantas son transitables por carretera.
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| Paré el coche y miré hacia atrás para ver por dónde había acabado de pasar |
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| Altos riscos de piedra bordean la carretera |
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| Cruzar la isla de norte a sur supone atravesar una importante zona montañosa. Supongo que protege de los vientos del norte, por eso cuando salí de Sfakaki había 15º mientras que en el sur había 19º |
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| De nuevo volviendo la vista atrás, pero esta vez dirigiéndome al fondo de la garganta. Al fondo se ve la famosa iglesia de San Nicolás, construida en piedra. Esta iglesia se levantó en el lugar de otra mucho más pequeña que apenas podía albergar 5 o 6 personas. |
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| Aquí la vista de la garganta hacia donde iba, hacia la parte sur de la isla |
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| Y por fin tenía delante Plakiás |
Es una pequeña población de la costa sur de Creta que, en 2011, tenía 325 habitantes. Está situada a la orilla del mar de Libia, 35 km al sur de Rethymno. Como se puede ver por las fotografías, está enclavada entre la playa, al sur, y las montañas, al norte. El nombre significa "plano", porque ocupa una planicie aluvial formada por depósitos arrastrados a lo largo de la garganta de Kotsifou. Este material formó una larga playa de tonos dorados, con 1300 m de extensión y declive suave, por lo que es segura para nadar y, por tanto, para vacaciones en familia.
Todo eran apartamentos, habitaciones y villas para alquilar, y todos los restaurantes y cafés, cerrados. Aquí viven del turismo, no como en el norte, en donde las ciudades tienen su propia vida a lo largo de todo el año.
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| Vista de la playa hacia el este |
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| Vista de la playa hacia el oeste |
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| Reflejos del sol en el mar |
Como no tenía ningún sitio para comer, decidí subir hacia el norte hacia el pueblo de Marioú. Nada, todo cerrado. Eso sí, a medida que subías, las vistas eran magníficas.
No sé qué rayos hice con las carreteras, porque juro que pasé dos o tres veces por el mismo sitio. El caso es que al final estaba buscando el Monasterio Preveli y en un momento que paré y miré en Google Maps parecía que tenía una carretera tremendamente sinuosa de 13 km que iba a parar... ¡justo debajo de donde yo estaba!
Me asomé al borde de la carretera, hacia el valle, y lo que vi fueron ruinas y edificios a medio caer. Me dije a mí misma que aquello no debía de ser, pero como me impresionó hice fotos. Pues parece que sí que era aquello.
Fue edificado cuando Creta estaba bajo el dominio de los venecianos y destruido por las fuerzas otomanas, posteriormente.
En realidad, se trata de dos monasterios: uno en la parte inferior, llamado Kato Preveli o Pródromos, y el segundo en la parte superior de las colinas rocosas del cañón de Preveli, llamado Agios Ioannis Theologos. La distancia entre ellos es tan solo de 1,7 km. El que está en la parte inferior de la colina es el típico monasterio ortodoxo griego, compuesto por las celdas de los monjes de la Iglesia de San Juan Bautista. Está totalmente arruinado. Fue fundado entre los siglos X y XI y se dedicaban al cultivo de la tierra y a la ganadería. Fue destruido y saqueado en diversas ocasiones.
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| O sea, que yo estaba viendo desde la carretera el Kato Preveli |
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| Por algún lugar estaba el otro monasterio, ya que según leí está muy cerca de la playa y tiene vistas hacia ella. |
Con todo el lío que me había hecho, ya eran las 4 y pico y estaba sin comer. Así que lo mejor era volver a Rethymno por una de las buenas carreteras y comer por allí.
Eso sí, respetando siempre a los verdaderos habitantes de las montañas...
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| Pobriña... la última llevaba una de las patas traseras en el aire e iba cojeando ostensiblemente. No soporto ver sufrir a los animales... |
Llegué a Rethymno, que casi me lo conozco como si hubiera vivido allí toda la vida, y dejé el coche en el parking del muelle veneciano. Y andando con seguridad me fui a la caza de un restaurante que aconsejan las guías, Avli. Pero resultó una cosa muy rara: su puerta estaba cerrada, pero al doblar la calle estaban las terrazas del Raki Bar Raki que por dentro se conectan con las terrazas de la cantina mexicana del día de la margarita (en la otra calle... es como si el Avli quedase en el medio, pero no puede ser, porque los otros están comunicados... luego me fijé que en el ticket del Raki Bar Raki también ponía Avli)
Me quedé allí, porque ya le había echado un día el ojo a la callecita.
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| Un cerdo guisado exquisito, super blandito, que se deshacía, con puré, hecho con miel, orejones y no sé qué más |
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| Y eso fue mi perdición... semejante cantidad de postre... un postre hecho con masa filo conteniendo en su interior una riquísima crema pastelera con limón y queso de cabra... Así me pasé luego la tarde y noche, con una pesadez increíble... |
Bueno, esta zona no creo que la repita. Pasado mañana me voy a Xaniá, en donde he reservado un hotel para dos noches (porque está a distancia y no me compensa ir y volver, mejor quedarme allí y ver lo que me sea posible)
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