domingo, 5 de enero de 2020

Septiembre 2018: Sintra y alrededores (Chus, María y Pili) - Parte 2

Primer viaje de las futuras "Chicas viajeras"

Sintra y alrededores

Sábado, 15/09/2018:  

Quinta das Murtas (haz clic para ver la quinta)


Antes de contaros nuestra visita a la famosa Quinta da Regaleira, permitidme que hable sobre el lugar elegido para alojarnos. Situado en lo alto de la ciudad, en una zona muy tranquila, se trata de una antigua casa señorial transformada en hotel. Además de las habitaciones en la casa, han preparado apartamentos en el jardín, en uno de los cuales estuvimos nosotras. Un lugar precioso, con un desayuno exquisito y un personal muy amable... también una piscina al aire libre y un spa que no dudamos en probar y disfrutar.

Aunque en el enlace podéis ver fotos de la quinta, os dejamos aquí las nuestras:

Vista de la casa desde nuestro apartamento

Piscina y spa cubierto
No hay ninguna descripción de la foto disponible.
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Pili fotografiando la casa desde la puerta de nuestro apartamento
Chus frente a la piscina
Vista de la piscina y nuestro apartamento desde lo alto de la casa
Escaleras que comunican la casa con el jardín y los apartamentos. Único inconveniente: de noche están mal iluminadas

Quinta da Regaleira

Este era uno de los lugares que no había visitado jamás a pesar de las veces que había estado en Sintra. Y la verdad que mereció la pena:

Es un lugar lleno de historia, secretos y misterios que hacen de él un espacio muy interesante. Tal y como la conocemos ahora, la Quinta data de principios del siglo XX cuando el terreno fue adquirido por António Carvalho Monteiro, un noble portugués, millonario y filántropo que con la ayuda del arquitecto Luigi Manini construyó este espacio que incluye un palacio, un pequeño lago, un invernadero, varios torreones, una preciosa capilla y un pozo de iniciación utilizado, según cuenta la leyenda, por los mismísimos masones.

Los jardines de la Quinta están llenos de especies exóticas de árboles y plantas y sorprenden por sus túneles secretos, sus cascadas escondidas y sus bellísimas fuentes. Por todo el complejo se encuentran referencias a la masonería y a los templarios. Al parecer, Carvalho Monteiro era uno de los miembros de esta secta en Portugal, además de aficionado a la astrología, el esoterismo y las ciencias ocultas, y quiso dejar constancia de ello en cada rincón de la finca.


Vista del palacio desde la carretera
El Portal de los Guardianes es una estructura rematada por dos torres laterales y por un minarete central
En la foto superior vemos el Portal de los Guardianes que en realidad es una de las entradas para acceder al Pozo Iniciático o salir de él, según elijamos. Los guardianes vigilan la entrada que separa el inframundo del mundo exterior. Frente a esta estructura se sitúan la Torre de los Mundos Celestes y la Torre del Zigurat que cubren una enorme cisterna de agua que abastece las fuentes y estanques.


Chus y Pili en lo alto de la Torre del Zigurat


Desde este punto se divisa la Torre de la Regaleira, que simboliza el eje del mundo.

Chus y Pili ante la Torre de la Regaleira
Uno de los elementos más misteriosos de la finca es el Pozo Iniciático, también conocido como "torre invertida". Se trata de un profundo pozo de piedra en forma de espiral, con nueve pisos conectados entre sí por varios tramos de escaleras. Tiene 27 m de profundidad que parecen conducir al centro de la tierra. Las escaleras en espiral tienen el pasamanos excavado en la piedra, abriéndose en arcos sostenidos por columnas. Este lugar representa la muerte de la condición primaria del hombre, es necesario que este descienda en busca de la espiritualidad, del nacimiento del hombre nuevo, del hombre purificado. Las escaleras descienden en espiral girando en el sentido de las agujas del reloj. Nueve pisos, nueve niveles. Nueve significa la transición de lo viejo a lo nuevo, la muerte y el renacimiento, la culminación de un ciclo y el comienzo de otro. Los primeros templarios fueron nueve, los caballeros que fundaron la orden del Temple, los mismos que están en el origen de la Orden Portuguesa de Cristo. Fueron nueve los maestros que Salomón envió en busca de Hiram Abbif, el arquitecto de su templo. Deméter recorrió el mundo en nueve días en busca de su hija Perséfone. Las nueve musas nacieron de Zeus como consecuencia de las nueve noches de amor. Son necesarios nueve meses para que nazca un ser humano. En este recorrido se hace referencia también a Dante, ya que los nueve tramos constituyen los nueve círculos en que se divide el infierno de la Divina Comedia.  

En el fondo del pozo hay una estrella o cruz de ocho puntas que une el emblema heráldico de los Carvalho Monteiro con la cruz templaria. Una de las puntas amarillas de la estrella señala hacia un agujero oscuro excavado en el fondo del pozo en dirección a Oriente. Es en Oriente donde nace el sol. Si seguimos esa dirección nos sumergimos en las tinieblas a través de una oscura gruta excavada en la roca. Caminamos casi tanteando las paredes hasta que divisamos una hilera de lucecitas amarillas que nos orientan en la oscuridad. En un momento determinado, el camino se bifurca y nos damos cuenta de que estamos en un laberinto. Cuando salimos a la luz, lo hacemos en una especie de lago con cascadas.

La visita al pozo nos impresionó y desde el primer momento tuvimos la sensación de que allí había presencias extrañas. No os riáis, porque especialmente Chus tiene una cierta capacidad para sentir cosas que a los demás nos pueden pasar desapercibidas. De hecho, su teléfono empezó a hacer cosas raras hasta el extremo de llegar a apagarse cada vez que intentaba sacar una foto en el interior del pozo. Y en una de las fotos que saqué yo se ve claramente una luz que yo llamo "fuente de energía" y que se puede corresponder con una presencia del otro mundo.

No son efectos de luz los diferentes tonos que se ven en la piedra...
Chus y Pili descendiendo por el pozo

Pili y yo en el pozo

El pozo visto desde abajo y la mancha que yo llamo "fuente de energía"

Laberinto que sale o entra en el pozo, según se quiera hacer el recorrido

Las luces que te guían para salir del laberinto

Salida del laberinto

Chus y Pili en la salida del laberinto

Chus asomándose al pequeño lago desde otro pasillo del laberinto
Según se dice, el túnel representa la escena en la que Eneas desciende a los infiernos en busca de su padre y se le plantea el dilema de elegir la dirección que ha de seguir en su camino. Quienes cogen la vía de la izquierda son los condenados, los destinados al fuego eterno. El camino de la derecha conduce a la salvación. Eneas optó por el de la derecha y atravesó el río Leteo, que le permitió llegar a los Campos Elíseos, donde se encontraba su padre. Efectivamente, por el camino de la derecha el túnel termina en una especie de río o lago cristalino sobre el que cae el agua procedente de una cascada. Se puede caminar sobre sus aguas a través de unas piedras que permiten el paso o bien utilizar el puente si se elige el camino de la superficie.

En fin... la Quinta da Regaleira merece una nueva visita, no solo porque no entramos en el palacio sino también porque nos faltó analizar muchas de las cosas que vimos a partir de las explicaciones que la masonería puede dar. Queda pendiente.

Palacio de Monserrate

Desde la Quinta decidimos seguir la carretera para acercarnos a este palacio en el que yo ya había estado con anterioridad, pero que me parece digno de visitar una y otra vez no por el edificio sino por sus magníficos jardines. Como íbamos a ir andando le preguntamos a un portugués la distancia que había hasta allí y nos dijo que aproximadamente unos 2 km, que estaba poco menos que a la vuelta de la esquina. Ya, ya... 12 km a pie nos hicimos entre ida y vuelta, bajo un sol implacable y con más de una cuesta para animar la marcha, jajajajaja (cierto es que entre esos 12 km hay que contar el paseo por los jardines del palacio, pero vamos, aún así...).


Caminando por la carretera


Este pintoresco palacio se construyó a mediados del XIX como residencia de verano para el aristócrata Francis Cook y su familia. El espectacular jardín botánico que lo rodea contiene más de 3000 especies de plantas exóticas que se agrupan en diferentes jardines: el Jardim do Mexico, el Jardim do Japon, el Valle de los Helechos, etc.



Chus y Pili aparecen al fondo en el jardín a poco de empezar el recorrido

Chus sentada disfrutando de la belleza del jardín

Pili y yo caminando por un sendero del jardín
Un rincón del jardín
Cactus en el jardín
No hay ninguna descripción de la foto disponible.
Yo fotografiando las plantas


Carita de cansancio por la caminata

El edificio del palacio, de estilo gótico con reminiscencias árabes, presenta una gran torre circular y varias cúpulas de color rojo. Las ventanas son de estilo gótico y el interior destaca por su decoración con estucos de aire oriental. Tras la última restauración se puede subir al segundo piso, con una decoración exhuberante.

En la gran explanada de césped que se extiende frente al palacio se puede hacer un descanso y tomar algunas fotos con una buena perspectiva del edificio. Como curiosidad: este césped fue el primero en Portugal en contar con un sistema de riego propio para mantenerse siempre verde. 


         

 


De robos, relax, buena cena y fantasmas

Lamentablemente no todo fue estupendo. Cuando Pili iba a pagar su parte de la comida descubrió que le habían robado dinero de la cartera. Probablemente había sido en la Quinta da Regaleira en el momento de la bajada al Pozo Iniciático, ya que en la entrada se había acumulado un buen número de personas. Desde luego, un ladrón hábil, ya que abrió la mochila que ella llevaba a la espalda, sacó la cartera, retiró el dinero y devolvió la cartera al interior. Eso sí, la mochila quedó parcialmente abierta, pero como ella la llevaba a la espalda no lo notó hasta el momento de la comida. Pusimos la denuncia sabiendo que no serviría más que para justificar el robo ante el seguro y de ese modo recibir la compensación establecida. 

Cansadas por la actividad de la mañana, nos retiramos después de la comida al hotel, en donde disfrutamos de la piscina y el spa.


 



Dar vueltas por Sintra el día de la llegada nos había permitido localizar un restaurante de cocina típica portuguesa que olía estupendamente. Así que cenamos allí.


Picaña
Risotto de marisco
Brocheta de carne

Ya en el apartamento disfrutamos de la lectura y nos reímos a cuenta de Pili que juró que había sentido que alguien le había tocado la espalda, jajajajaja. No cabe duda de que pasear por la Quinta da Regaleira deja su huella...   

domingo, 29 de diciembre de 2019

Septiembre 2018: Sintra y alrededores (Chus, María y Pili) - Parte 1

Primer viaje de las futuras "Chicas viajeras"

Sintra y alrededores

Viernes, 14/09/2018:  

Llegada a Sintra

Chus tenía unos días libres en septiembre y estuvimos dándole vueltas a ir a algún sitio no muy lejano (es que si no, se te va todo el tiempo en llegar y volver). Nos acordamos de Sintra. Las dos teníamos muy buenos recuerdos de un viaje que habíamos hecho a Lisboa hacía ya un montón de años en el que habíamos visitado también esta bonita ciudad portuguesa (si bien no llegamos a ver gran cosa en cuanto a edificios dignos de visitar porque, bueno, se nos había ocurrido subir al Palácio da Pena a pie y llegamos agotadas, así que ni siquiera entramos, por no hablar de que luego nos perdimos, nos persiguió un perro, no encontrábamos el coche, nos metimos por una carretera estrechita que daba más miedo que otra cosa... ¡toda una aventura! jajajajaja).

Decidido: nos íbamos a Sintra. A ver si esta vez las cosas iban mejor en cuanto a descubrir la ciudad, porque reír lo cierto es que ya nos habíamos reído mucho en aquella primera visita. Y para completar el grupo le dijimos a Pili si quería venir con nosotras (nunca habíamos viajado las tres juntas, pero Chus y yo teníamos la sensación de que con ella todo iba a ir bien... bien, no, ¡fue estupendo!, viajar con gente con la que no tienes el más mínimo roce, que se adapta a todo y que es capaz de entender que lo más importante de un viaje es pasarlo bien y reírse, aunque sea de uno mismo, es lo mejor para que las cosas funcionen... ninguna de las tres somos de esa gente que corre de un lado para otro para verlo todo y vuelve a casa más estresada de lo que se fue: si se puede ver, bien; si no, no pasa nada... lo importante es el tiempo disfrutado en compañía).

Así pues, el viernes 14 de septiembre de 2018 nos pusimos en marcha. Y esta vez habíamos decidido alojarnos en la propia Sintra para no tener que andar con el coche continuamente. Llegamos a la ciudad de noche y además no entramos por la carretera que llega allí desde Lisboa, con lo cual me sentí un tanto desorientada (yo había estado en Sintra muchas otras veces, pero no sabía exactamente en qué parte me encontraba). No sé la de vueltas que dimos pasando varias veces por el mismo sitio, jajajajaja. ¿No llevábamos GPS? No, pero sí contábamos con la ayuda inestimable de Google Maps, aunque por entonces la vocecita femenina de la app y yo no nos llevábamos especialmente bien (soy muy cabezona y me cuesta asimilar que una maquinita es más lista que yo jajajajajaja). Total, risas y más risas, golpe en la trasera del coche al dar marcha atrás en un callejón más oscuro que la boca del lobo, para acabar ante una verja que indicaba el alojamiento elegido (después de preguntar y finalmente hacer caso a las indicaciones de Google). Mira por dónde nos vinieron bien las vueltas dadas porque habíamos descubierto una pizzería que olía estupendamente y a la que nos dirigimos para cenar una vez instaladas.


Pizzas exquisitas, personal encantador y deliciosa caipirinha



La piscina del hotel de noche



Viaje a Cerdeña: julio 2018 (María y una amiga) - Parte 13 y última

Duodécimo día: jueves, 02/08/2018; décimotercer día: viernes, 03/08/2018

Sássari / Stintino / Porto Torres    

Era hora de regresar al norte, ya que al día siguiente teníamos que coger el ferry de vuelta a Barcelona en Porto Torres. Decidimos hacer el viaje de una tirada y solo nos detuvimos en Sássari, referente cultural y económico del norte de Cerdeña. Es una bonita ciudad fundada en la Edad Media y se alza en una meseta de piedra caliza marcada por valles y gargantas y rodeada de colinas cultivadas. Es la segunda ciudad más grande de Cerdeña. 

Dimos un agradable paseo por sus calles y compramos unas botellas del delicioso aceite de oliva que se produce en la zona. Y también nos reímos mucho cuando nos dimos cuenta de que no éramos capaces de encontrar el lugar en donde habíamos aparcado el coche. Sabíamos que lo habíamos dejado junto a un jardín pero nada más (normalmente me oriento bien, pero con tanto callejear nos habíamos alejado más de lo que habíamos imaginado). No sé cuánto caminamos, a todo esto bajo un sol de justicia. Cuando por fin lo encontramos, no éramos capaces de dejar de reír... ¡había sido toda una experiencia!






De Sássari nos dirigimos a Stintino para comer. El ciclo se cerraba, allí habíamos empezado y allí terminábamos.




Habíamos reservado la última noche en el Guest House Abbacurrente, situado en la hermosa playa de Platamona. Y allí terminamos el viaje de la mejor forma posible: con unas cervezas y nadando en la oscuridad iluminadas tan solo por la luna.

A la mañana siguiente, al amanecer, embarcábamos en el ferry rumbo a Barcelona. ¡Se habían acabado las vacaciones! ¡Nos llevábamos unos maravillosos recuerdos!


Amanecer en Porto Torres


Viaje a Cerdeña: julio 2018 (María y una amiga) - Parte 12

Undécimo día: miércoles, 01/08/2018

Tortolí / Torre di Bari    

Por consejo de Roberto, decidimos pasar nuestro último día en el este de la isla, en Torre di Bari. Pero antes nos dimos una vuelta por Tortolí, una pequeña localidad que está en la costa justo al descender desde Lanusei. Dimos un paseo por su calle principal y nos detuvimos a comprar recuerdos en sus puestos. También nos sentamos en una de sus terrazas en donde me animé a probar una bebida que había visto servir en varias ocasiones y que no sabía lo que era... desde entonces no hago más que verla en todas partes jajajaja: Aperol Spritz. El Aperol es una bebida alcohólica de origen italiano y este cóctel es uno de los preferidos en la isla. Se sirve en una copa gigante y es una mezcla de prosecco de baja calidad, agua mineral o tónica y una rodaja de naranja también de grandes dimensiones. Para que se considere un spritz, la bebida necesita seguir una fórmula: tres partes de vino espumoso, dos partes de amargura y una parte de agua mineral, y es imprescindible agregarle cítricos. Sinceramente, no resultó ser demasiado de mi gusto.



Torre di Bari es una cala que recibe este nombre por la torre española, construida en 1572, que domina un pequeño montículo que divide la costa en dos partes.


La parte norte, en la que estuvimos nosotras, se caracteriza por arena gruesa de un color dorado y por estar bordeada de pinos y, según la tradición, recibe el nombre de "Mares de los hombres" (parece ser que la otra parte, de piedras de color gris y arena blanca y fina, se conoce como "Mares de las mujeres"... ambos géneros no se podían mezclar después de la guerra a la hora del baño en las playas). Sus aguas son famosas por su azul y su transparencia, debido al fondo y a la presencia de posidonia del óceano, que funciona como filtro de purificación.











viernes, 13 de diciembre de 2019

Viaje a Cerdeña: julio 2018 (María y una amiga) - Parte 11

Décimo día: martes, 31/07/2018

Santa María di Navarrese / Árbatax / Montañas de Lanusei   

Como el día anterior nos habíamos pegado un palizón de coche, ida y vuelta hasta Cagliari, pensamos pasar un día tranquilo en un lugar no muy lejano y disfrutar del sol y la playa. Decidimos ir hasta Santa María di Navarrese, al norte de Árbatax. Esta pequeña localidad recibe este nombre por su iglesia, Santa María de Navarra, que data del siglo XI. Y entre sus monumentos destaca la Torre española, del siglo XVII, construida para proteger la costa.



Al fondo, entre los pinos, la torre española

Comimos en la terraza de este restaurante: los mejores mejillones que he comido en mi vida. Soy gallega, pero tengo que admitir que estos eran extraordinarios


Al final de la tarde volvimos a Árbatax para ver con calma lo que no habíamos visto el día anterior: sus espectaculares Rocce rosse, compuestas por porfidio, lo que hace que formen una paleta de colores con las tonalidades que van recibiendo a lo largo del día.



Y siguiendo las recomendaciones de Roberto nos lanzamos a buscar un restaurante que según él estaba más arriba de su casa y donde se comía muy bien. Dimos vueltas y vueltas y no lo encontramos, pero disfrutamos de un paisaje maravilloso desde lo alto (al día siguiente, hablando con él, descubrimos que habíamos estado a pocos metros brrrrrrrrr)